Saturday, April 26. 2008
Fue encontrándome casualmente en Roncesvalles por la primavera del año 2002, al cruzarme con unos peregrinos, que se me pasó por la cabeza la idea de hacer el Camino de Santiago...
... Ese mismo verano comenzaba mi primera e inocente incursión al Camino, en bicicleta,… al año siguiente me sumergí en las calzadas, cañadas, sendas y soledades plateras desde Sevilla a Astorga,... al siguiente rematé en su versión verde, abrupta y en buena compañía desde Zamora a Santiago por la opción sanabresa,… no pude esperar al siguiente para salir de la puerta de mi casa, y ya me situaba en el Camino del Norte con San Telmo a la espalda y Santiago en frente
Cambié de modo de locomoción, me agencié una mochila, una vara y un par de botas y pateé el Camino aragonés desde Borce pasando por San Juan de la Peña, desembocar en Puente la Reina y alcanzar Compostela, nuevamente por mano del francés...
... Y finalmente, este mismo invierno y como hacían los peregrinos antaño, cerré la puerta de mi hogar,... y Caminé rumbo oeste con el faro de Finisterre siempre en mi horizonte…
Gracias a José García, peregrino, hospitalero y mi maestro en los misteriosos entresijos de la cibernética, guardo pinceladas de brocha gorda de todo ello, aquí, en un espacio proporcionado por él…
...A continuación...
Saturday, April 26. 2008
El mismo día de navidad me sobrevino de pronto, mostrándose tan inesperadamente como una de esas luces modernas que se encienden automáticamente a tu paso,… algo llamativo, pues además de repentino se presentó esclarecedor,… manifiesto, nítido, despejado, rotundo,… concluyente,… muy similar a como me ocurrió la primera vez en Roncesvalles… Y desde el primer momento supe que debía llevarlo a cabo:
Un Camino como se emprendía antaño, saliendo de la puerta del hogar.
… Extendí un mapa de la península ibérica sobre la mesa y proyecté una línea recta imaginaria desde mi casa en Zumaia, hasta el punto mas cercano del Camino Francés: la ubicación era mas o menos Logroño…
… Comencé a mirar que posibilidades había de enlazar mi pueblo con la capital riojana y apareció de por medio, aunque un poco desviado, Vitoria…
…Vitora, a parte de por ser la capital del País Vasco me sonaba de algo, pero quise asegurarme. Corrí al armario donde guardo todo lo relacionado con mis viajes, rutas y aventuras, y extraje una guía olvidada que trataba sobre los Caminos de Santiago en Euskadi,… la ojeé precipitadamente según desfilaban las páginas entre mis dedos y,… ¡Eureka! Allí estaba Vitoria formando parte del Camino Vasco del Interior…
... Mas calmado, seguí pasando las hojas de la guía y por el final, leí otro gran nombre: Santo Domingo de la Calzada,… volví a mirar el mapa y los ojos se me desviaron involuntaria e inmediatamente hacía el oeste,… allí se apostaban primero Santiago de Compostela y al final de la tierra, Finisterre.
…Ya solo faltaba elegir el lugar donde encaramarme en esta ruta vasco jacobea una vez iniciada la partida desde casa,... pero eso fue fácil, y en mi mente surgieron el Balneario de Cestona, el valle del Urola, una vía verde que comunica Azkoitia con Zumarraga y una carretera secundaria que se desviaba hasta colocarte en Zerain, ya Camino Vasco Interior.
Surgiendo de la nada y en escasos momentos, mi Camino desde casa se había definido completamente, convirtiendose desde ese instante en uno de esos Grandes Sueños que uno debe procurar realizar...
Tras la noche fría ha surgido una mañana distinta, fresca, silenciosa, húmeda, y por lo tanto evocadora, que admiro fascinado asomado desde una ventana que no me pertenece, a una vista que en nada se asemeja a la de todos los días. Posee el embrujo de la naturaleza, del invierno y del norte. La envuelve una belleza enigmática y anacrónica que podría englobar cualquier época presente y pasada.
Delante de mis ojos hay una ladera de hierba de un verde uniforme propio de pastizal empapado, aunque clarea levemente en algún rellano a causa de un manto de rocío tan denso que llega a elevarse para componer una fusión de tierra, aire y agua. A un lado comienza el linde de una espesura de hojas misteriosas de oscuro abedul. En primer plano se aposenta una meta de tono remoto con paja amontonada y al fondo, se recorta difuminada la silueta de un viejo caserío con un roble achaparrado haciéndole compañía y en el que al resguardo de su copa, reposa una vaca que rumia un alegato por la mansedumbre de los tiempos.
Pero lo que termina de darle una pincelada sublime es la niebla que resalta su bucólica sencillez con su toque de encanto, suavizando los contornos agresivos, escondiendo las edificaciones modernas, ocultando los tendidos eléctricos y suprimiendo los humos tras un ambiente que lo moja todo y cala hondo.
Tan sugerente es que resulta complicado permanecer inmóvil al resguardo protector de un techo artificial sin saltar desarmado y con el corazón guerrero a la incertidumbre de la intemperie, sediento de aventura y a la conquista de una tierra prometida.
Cualquiera que sea digna de ello podría valer,… pero ahora me tendré que complacer con que algún Camino de Santiago ya lo fue...
...
...La víspera había terminado al borde de un ataque de nervios debido a los remates laborales, las despedidas y los preparativos. Aún así robé tiempo para asomarme a un balcón que vigila el mar desde cierta altura, situado en el mismo Camino del Norte, un Camino este al que iba a traicionar cambiándome de bando: el Camino Vasco del Interior. Ya entrada la noche, me despedí de los míos como me gusta afrontar las despedidas, como si se tratara de un hasta mañana.
Saturday, April 26. 2008
No fue necesaria la activación programada del despertador que reposaba en mi mesilla de noche para que mi subconsciente intuyera que había llegado el momento; el gran momento. Abrí los ojos. Encendí la luz de la habitación y miré la hora: las seis y media de la mañana. De un salto me levanté de la cama. Una fugaz ducha y un afeitado esmerado, tenía previsto no volver a rasurarme hasta la vuelta, dieron paso al proceso de vestirme los ropajes de caminante con la devoción de un torero; me coloqué también mis amuletos: una pequeña vieira de Montserrat al cuello, y mi tobillera de la suerte en el tobillo; y satisfecho, concluí para mis adentros con que aquella indumentaria me sentaba mejor que un traje a medida.
Totalmente a oscuras, evitando hacer ruido; pensando que era mejor así ya me había despedido de los míos la noche anterior; enfilé de puntillas por el pasillo. Suerte que era terreno conocido y, primero toreé con maestría el sifonier y, driblé después con estilo el banquito rústico de la entrada. Me dirigí a la cocina, abrí el frigorífico y preparé un desayuno; en el que el café, tan cargado que resucitaría al mismísimo Tutankamon, era el componente principal e imprescindible.
Zumaia-Azkoitia. 22 km.
Continue reading "01 Los primeros pasos."
Saturday, April 26. 2008
... Aquel último día no había caminado sino volado, una pluma imparable reivindicando un destino escrito desde los albores de los tiempos, el sueño se cumplía y ya solo restaba el último esfuerzo,... a cada paso iba padaleandose en el ambiente un sabor a salitre de cierto deje crepuscular, llegué a ese punto en que inesperadamente se descubre la inmensidad del océano ante ti, tuve que parpadear varías veces para dar crédito y situarme mientras los ojos se me nublaban rebosando marejadilla:
-Jooooder! -Farfullé bobaliconamente.
Olveiroa-Faro de Finisterre. 33 km.
Continue reading "25 El Faro de Finisterre."
Sunday, November 25. 2007
"El Camino está precioso, y para mi solo. Casi todo está cerrado. El albergue de Cebreiro cerrado, el encanto de la señora Remedios cerrado, los bares cerrados a cal y canto, los gallegos cerrados, las aldeas desiertas; Portomarín entero cerrado, el cielo está cerrado. No hay peregrinos (he visto cuatro desde Ponferrada), no hay hospitaleros ni hay turistas. El Valcarce baja desbordado, en San Xil brota el agua por los recovecos y el verde gallego brilla. Camino y reviento cada hora y media por culpa de mis pies de nenaza, pero a eso he venido: a caminar y a reventar:
Invernal Ponferrada; en Trabadelo mas solo que la una con la puerta sin llave atrancada con el bordón roscado del gran águila; Fonfría en un recinto con literas donde se habría mantenido sin derretirse un mágnum doble de chocolate; Barbadelo silencioso; lujo de donativo en Gonzar donde dormí en “gayuflos” por el exceso de calefacción; y hoy desde Melide, con un poco de bajón, tiraré solo hasta Arzúa."
Saturday, November 24. 2007
Anocheciendo ya, atravesé prácticamente todo Trabadelo hasta que di con la puerta del albergue abierta de par en par. Me asome con timidez, -Hola... -Me respondieron un silencio misterioso y la oscuridad densa que se cobijaba en el interior al modo de una gran negra boca…
Ponferrada-Trabadelo. 33 km.
Continue reading "01 La acogida de Trabadelo."
Saturday, November 24. 2007
Sin desperezarse del todo el amanecer, salí por la puerta del albergue con toda la indumentaria de peregrino ya colocada. Un cielo grisaceo era invadido por una abusona nube oscura que se recortaba con chulería amenazante delante de mis narices,... y de remate y como la guinda de la tarta, un cuervo negro cruzó justo por debajo de esta,... graznando...
Trabadelo-Fonfría. 31 km.
Continue reading "02 La tachuela del Cebreiro."
Saturday, November 24. 2007
El albergue de La Fonfría era un frigorífico como para quedarse pajarito mientras uno se dormía. Me metí en el saco con los pantalones de caminar, los calcetines, gordos aunque no eran de lana de oveja latxa, el “buff” y el forro polar. Y para completar, me cubrí además con dos mantas que siempre se escurrían a los lados por culpa de la textura deslizante del saco. Por lo que me tuve que quedar quietecito como un fiambre enmomiado. Si me rascaba la nariz, con la otra mano tenía que agarrar las mantas, un coñazo… Que sueño más rico me estaba entrando, me quedaba frito, y entonces... entró la pareja de Calatayud, si vas a Calatayud. Ella tiritando y castañeándole los piños y el con la radio en marcha: partido Barça-Atletic de Bilbao.
Continue reading "03 La noche de la Fonfría"
Saturday, November 24. 2007
Miré la hora del móvil, eran las siete menos dos minutos. Desconecté la alarma antes de que empezara a sonar ese desagradable "pipipí". Mientras me levantaba, pensaba que raro era el día, tanto en el Camino como en la rutina, que me pillara el despertador dormido.
Fonfría-Barbadelo. 31 km.
Continue reading "04 El horizonte es Sarria"
Saturday, November 24. 2007
Me dio la impresión de que se completaba el amanecer justo en el momento en que salía por la puerta del albergue y me colgaba la mochila al hombro. Me encanta madrugar, ya estaba en el Camino, y no me cuesta esfuerzo, más bien al contrario. Generalmente estoy despierto con antelación y me toca esperar a que se descubra el día. Es medio manía, medio superstición. Creo firmemente en el refrán “A quién madruga Dios le ayuda”; y siempre tengo la sensación de que las cosas irán mejor poniéndome en marcha desde el punto de la mañana que comenzando el día a deshoras.
Barbadelo-Gonzar. 26 km.
Continue reading "05 El desafío de Pons Minea."
Saturday, November 24. 2007
... Era noche cerrada cuando salí de Gonzar. Intuí un mojón a la entrada de la senda jacobea y me aventuré por ella casi a tientas. Los pájaros trinaban, el misterioso cucú de un cuco resaltaba por encima del coro, a modo de pregunta que yo intentaba interpretar… ¿a donde vas?. Otro le respondía en la lejanía: cucúuuuu,... ¡está loco!
Gonzar-Melide. 32 km.
Continue reading "06 El palacio del rey y la castaña Ezequiel."
Saturday, November 24. 2007
Hoy me lo iba a tomar con mucha tranquilidad, holgazaneé mas que nunca en la litera, mientras la pareja de Calatayud, si vas a Calatayud, y Aymeric y Yoli se preparaban y se marchaban. Entonces no lo sabía pero no volvería a verlos.
Melide-Arzua. 14 km.
Continue reading "07 El error de Arzúa."
Saturday, November 24. 2007
Aquél día amaneció lloviendo a mares. Asomándome a la calle abandoné, el umbral del refugio, correteé al bar de la plaza y desayuné un café con leche, un cruasán y un café solo, acompañado de Ángelo. Cuando terminamos, nos despedimos. Entonces no lo sabía pero no volvería a verlo.
Arzua-Santiago. 40 km.
Continue reading "08 El rechazo de Santiago."
Saturday, November 24. 2007
Ahora tocaba la vuelta a casa, se terminó, aunque...
... Nunca sé situar el momento ni el lugar en los que han acabado mis Caminos de Santiago en Santiago, si es que algo que cala tan hondo puede acabar alguna vez. Tampoco el comienzo, pero esa es otra historia, o quizás no, pues a veces se convierte en un bucle: acaba- empieza-acaba-empieza, y no acaba y ya has empezado. Bueno, tampoco lo sé seguro.
Continue reading "09 El tracatrán del tren de vuelta."
Saturday, November 24. 2007
... Pero de lo que si estoy seguro es que volveré, o por lo menos lo intentaré.
¿Porque?
Tampoco lo sé seguro, pero creo que la atracción viene desde aquel día ya lejano en que me guardé su imagen...
Continue reading "10 La imagen del Camino y la poesía de Nájera (Versión correcta)."
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